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Declaración de Principios

La Francmasonería es una institución de carácter fraternal, filosófico, iniciático y filantrópico, que tiene como objetivo el perfeccionamiento ético y moral de sus miembros y, a través de ellos, de la sociedad.

La Gran Logia de España es la única representante en España de la Francmasonería Regular. Solo admite a la Iniciación a hombres de sólidos valores éticos y creyentes en el Ser Supremo, al que denomina Gran Arquitecto del Universo. Las Tres Grandes Luces de la Francmasonería (la Escuadra, el Compás y el Volumen de la Ley Sagrada) han de presidir todas sus reuniones y las de sus Logias subordinadas. No permite la discusión sobre opciones religiosas ni sobre política partidista y no se manifiesta institucionalmente sobre ninguno de estos aspectos. Reconociendo la importancia de la Tradición en la Francmasonería, se basa en el absoluto respeto a los antiguos deberes, usos y costumbres de la Orden.

 

 

La relación entre los masones se fundamenta en un sentido de igualdad y respeto. Las jerarquías que puedan establecerse responden a una de las siguientes circunstancias:

Jerarquía administrativa: Tiene una base democrática y temporal, y responde a las necesidades organizativas. Está sujeta a una periodicidad preestablecida y exige de los mandatarios una vocación de servicio y responsabilidad.

Jerarquía iniciática: Basada en el sistema progresivo de grados. Cada grado implica una mayor profundización en el camino de perfección y confiere al sujeto una autoridad moral en materia iniciática exclusivamente.

La Francmasonería concibe también como fraternal su relación con los no iniciados, de modo que propugna el reconocimiento de la igualdad de dignidad, oportunidades y derechos fundamentales entre todos los seres humanos.

 

Esta Regla ha sido aceptada por la mayor parte de las Grandes Logias Regulares del mundo y su aceptación es exigida por todas ellas para obtener el reconocimiento como Obediencia Regular.

1. La Francmasonería es una Fraternidad iniciática, que tiene como fundamento tradicional la creencia en Dios, el Gran Arquitecto del Universo.

2. La Francmasonería se basa en los "Antiguos Deberes" y en los "Landmarks" de la Fraternidad; especialmente en cuanto al absoluto respeto a las tradiciones específicas de la Orden, esenciales para la regularidad de la Obediencia.

3. La Francmasonería es una Orden a la cual no pueden pertenecer más que los hombres libres y respetables, que se comprometan a poner en práctica un ideal de Paz, Amor y Fraternidad.

4. La Francmasonería tiene como objetivo el perfeccionamiento moral de sus miembros, así como el de la humanidad entera.

5. La Francmasonería impone a todos sus miembros la práctica exacta y escrupulosa de los rituales y simbolismos, como modo de acceso al Conocimiento por las vías espirituales e iniciáticas que le son propias.

6. La Francmasonería impone a sus todos sus miembros el respeto a las opiniones y creencias de cada uno. Prohíbe en su seno toda discusión o controversia política o religiosa. Así se constituye en centro permanente de Unión Fraternal, donde reina una comprensión tolerante y una fructífera armonía entre los hombres, los cuales, sin ella, hubieran permanecido extraños los unos de los otros.

7. Los Francmasones toman sus obligaciones sobre un Volumen de la Ley Sagrada, con el fin de dar al juramento o promesa prestados sobre el mismo el carácter solemne y sagrado indispensable para su perennidad.

8. Los Francmasones se reúnen, fuera del mundo profano, en Logias donde deben estar siempre presentes las Tres Grandes Luces de la Orden: un libro de la ley Sagrada, una Escuadra y un Compás, para trabajar según el rito, con celo y asiduidad, conforme a los principios y reglas prescritas por la Constitución, Estatutos y Reglamentos Generales de la Obediencia.

9. Los Francmasones no deben admitir en sus Logias más que hombres mayores de edad, de reputación perfecta, personas de honor, leales y discretos, dignos bajo todo punto de vista de ser sus hermanos y aptos para reconocer los límites del dominio del hombre y el infinito poder del Eterno.

10. Los Francmasones cultivan en sus Logias el amor a la Patria, el sometimiento a las Leyes y el respeto a las Autoridades constituidas, y consideran el trabajo como el Deber primordial del ser humano, honrándolo en todas sus formas.

11. Los Francmasones contribuyen, por el ejemplo activo de su sabio, viril y digno comportamiento, al esplendor de la Orden, dentro del respeto al secreto masónico.

12. Los francmasones se deben mutuamente ayuda y protección fraternales, aún en caso de peligro de su propia vida. Practican el arte de conservar, en toda circunstancia, la calma y el equilibrio indispensables para una perfecta maestría de si mismos.

 

 

R.L. Italica 107 VV:. de Sevilla. . secretario@italica107.es

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